Servicio al Cliente
En esta semana trabajamos todo lo relacionado con perfil
profesional, definición, los tips para concretar un buen perfil, orientado en
lo que estamos estudiando, definimos que son las estrategias de atención, las
clases que hay según el medio y el cliente, nos indica como comportamos con los
clientes y cuando es bueno pasar el teléfono para no entrar en conflicto y el
CRM su definición por sus siglas en Ingles, su significado, su estructura y
todo aquello que implique procesos con este mismo.
Un Producto es el Resultado de
un proceso, un Proceso el Conjunto de actividades
mutuamente relacionadas o que interactúan, las cuales transforman entradas en
salidas.
De la unión de los tres conceptos anteriores resultaría
acertado plantear que toda organización o persona que acuda a otra con vistas a
recibir el resultado del proceso que se genere en esta puede ser considerado un
cliente. O dicho de otra forma toda persona u organización que llegue a otra
con necesidades por satisfacer y esta última mediante la realización de un
conjunto de actividades transforme las insatisfacciones presentadas por la
primera en satisfacciones podrá ser denominada cliente.
Aun cuando conceptualmente, utilizando los conceptos
anteriores, resulte sustentable el término de cliente interno no todo el mundo
aceptará esta definición y es que entre ambos tipos de cliente existen
diferencias que los separan notablemente entre las que se encuentran:
· Las
necesidades que satisfacen.
· Las
forma en que retribuyen la satisfacción de sus necesidades.
· El poder de elección del cliente.
· La
duración del proceso de satisfacción de las necesidades.
Cada una de las condiciones anteriores será analizada a
continuación de forma detallada e ilustradas gráficamente.
Palabras Claves: Calidad, Cliente Interno, cliente.
El cliente habitual normalmente acude a la organización a
satisfacer una necesidad mayoritaria y fácilmente identificada: alimentación,
transportación, sed, recreación, recuperación del estado óptimo de salud,
etc., mientras que en el caso del cliente interno para la mayoría de las
personas, aún para muchos de los propios clientes internos, sólo acuden a las organizaciones para adquirir dinero, cuando en realidad, buscan satisfacer necesidades de
afiliación, seguridad, autoestima, autorrealización, poder. Puede darse el caso que
en determinadas condiciones prioricen indistintamente una u otra necesidad,
pero eso no que el cliente interno busque la satisfacción de sus necesidades de
forma independiente, sino que para este las mismas y su forma de satisfacerlas
se encuentran más clara.
Ambos tipos de clientes al recibir un producto generalmente satisfacen no una única necesidad
sino un conjunto de estas. En el caso del cliente externo la amplitud del
conjunto con mayor frecuencia resulta más amplia y conocida, si bien al
consumir un refresco se satisface la sed como necesidad primaria y notable,
también se puede estar satisfaciendo una necesidad social o de afiliación si el
acto de beber se realiza en colectivo o una necesidad de estatus si se compra
un refresco de marca o caro o en un renombrado establecimiento y hasta
una necesidad de autorrealización si tiempos atrás el consumidor no podía acceder al tipo de bebida que hoy
degusta.
Cuando se trata del cliente interno, a pesar de que
múltiples son los autores (Maslow, Mac. Gregor) que han descrito el conjunto de
necesidades que se pueden satisfacer mediante el trabajo para la mayoría de las personas el único o el
fin fundamental que persigue un trabajador es la satisfacción de una necesidad
fisiológica mediante la obtención del dinero y rara vez reconocen en los otros
las necesidades de seguridad, sociales, de autorrealización y auto estima.
Muchos líderes concuerdan en que el mal
servicio al cliente es el asesino de muchos negocios, especialmente en términos
de pérdida de clientes, reducción de ganancias y disminución de la moral. Sin
embargo, la percepción de la experiencia del consumidor continúa a la baja. Y
muchos dueños de negocios, a pesar de su pasión, dejan al margen la calidad en
el servicio al cliente. Es un trabajo difícil, y los empresarios novatos
comúnmente no saben por dónde empezar ni cómo. Chip Bell y Ron Zemke, expertos
en el campo, comparten ocho consejos para mejorar en esta área tan crucial para
el éxito de un negocio:
1. Encuentra y
retén personal de calidad
Debes empezar por contratar
a personas que estén dispuestas
a ofrecer un excelente servicio al cliente. Asegúrate de que sepas y comuniques
exactamente qué quieres decir con un buen servicio al cliente. Entrena a tu
personal, dales autoridad, hazlos confiables y motivarlos a satisfacer
a los consumidores.
2. Conoce
íntimamente a tus clientes
Esto significa escucharlos de manera
personal, entenderlos y responder a sus necesidades y expectativas cambiantes.
Después, asegúrate de que todos en tu equipo hagan lo mismo y que estén
motivados a conseguirlo. Busca a los clientes que se han quejado o que han
dejado de comprarte para entenderlos y evitar las mismas actitudes en el
futuro.
3. Construye
una visión de servicio que todos vean claramente
Esto significa articular y vivir la
mentalidad de servicio al cliente, tanto frente de ellos como en su ausencia.
Tu visión de servicio debe ser fácil de entender, estar escrita y ser
verificable. También debe contar con métricas para hacerla real y compararse
con la de la competencia.
4. Haz ‘feliz’
tu proceso de entrega de servicio
Un proceso de entrega de servicio bien
diseñado hará que sea más fácil hacer negocios contigo. El proceso debe ser
amigable con los empleados y con los clientes, así como contar con mecanismos
de retroalimentación para corregir los malos resultados. Si tus empleados
encargados del servicio no están felices, el proceso aún no funcionará.
5. Entrena
continuamente
Las empresas que entregan un excelente
servicio al cliente usan entre el tres y el cinco por ciento de los ingresos en
entrenar a los miembros del equipo, tanto a los nuevos como a los más
experimentados. Los líderes han descubierto que mantener a todos actualizados
en tecnología, competencia y demandas del cliente es crítico para el negocio. Y
la gente encargada del servicio al cliente requiere apoyo del resto del
equipo.
6. Involucra,
empodera e inspira
Involucra a los miembros de tu equipo en
el arreglo de los problemas de los clientes, así como en componer los procesos
defectuosos que generan estos problemas. Empodéralos a ver más allá de simples
reglas, hábitos y rutinas para solucionar cosas. La inspiración es el proceso
de crear emoción y compromiso a través de tu pasión y tus acciones.
7. Reconoce,
recompensa, incentiva y celebra
Por naturaleza humana, a la gente le
gusta hacer un buen trabajo. Y el mejor incentivo es también darles algo bueno
a cambio. Esto debe iniciar con una retroalimentación constructiva y
señalándoles qué pueden hacer para mejorar. No olvides reconocer los logros y
los esfuerzos.
8. Establece
el tono y predica con el ejemplo
Te guste o no, eres el modelo a seguir
para todos en tu startup. La forma en que ven cómo hablas y lidias con
proveedores, socios, miembros del equipo y clientes les dice cuáles son las
reglas a seguir en cuanto a servicio al cliente.
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